DOMINGO DE AMANECÍA
Domingo de amanecía.
Figuras desvencijadas vuelven
con sombras sin simetrías.
De esa venustidad que fueron ayer
sólo quedan vestigios (me niego a perderte)
La desaprobación de los viejos,
es la admiración de sus amigos.
La altanería de ciertas chiquillas
se ve reducida -casi por imperativo-
a unas simples manoletinas.
Noche de disfrutar, con ganas:
Y de mi vida te saqué, oh, oh.
Eso sí, corriendo van tos´
porque están sin piyama, sin piyama.
Y en un momento, un canto,
la barriga suena y como que avisa:
¿Y la tostá pa' cuándo?.

Comentarios
Publicar un comentario